El Reglamento (UE) 2024/1781, conocido como ESPR (Ecodesign for Sustainable Products Regulation o Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles), es una pieza clave del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción para la Economía Circular. Representa una evolución radical del anterior marco de ecodiseño (Directiva 2009/125/CE), que se centraba principalmente en productos relacionados con la energía (como electrodomésticos o iluminación).
¿Cuándo entra en vigor?
El reglamento fue adoptado el 13 de junio de 2024, publicado en el Diario Oficial de la UE y entró en vigor el 18 de julio de 2024. Sin embargo, como es un marco normativo, los requisitos obligatorios concretos se aplican de forma progresiva: la Comisión Europea adoptará actos delegados específicos por grupos de productos (o de forma horizontal para varios grupos), con un plazo mínimo de 18 meses desde su adopción (salvo excepciones justificadas).
Objetivos principales
El ESPR busca hacer de los productos sostenibles la norma en el mercado interior de la UE. Sus metas clave son:
- Mejorar la sostenibilidad ambiental de los productos a lo largo de todo su ciclo de vida (desde la extracción de materias primas hasta el fin de vida).
- Reducir la huella de carbono y la huella ambiental global.
- Promover la economía circular mediante mayor durabilidad, reparabilidad, reutilización, upgradabilidad y reciclabilidad.
- Garantizar la libre circulación de productos sostenibles en el mercado único.
- Reducir el despilfarro (por ejemplo, prohibiendo la destrucción de ciertos productos no vendidos).
Ámbito de aplicación
A diferencia de la directiva anterior (limitada a ~30 grupos de productos energéticos), el ESPR cubre prácticamente todos los bienes físicos colocados en el mercado o puestos en servicio en la UE, incluidos componentes y productos intermedios. Se aplica a fabricantes, importadores y distribuidores (incluso si el producto se fabrica fuera de la UE).
Excepciones limitadas:
- Alimentos y piensos.
- Productos medicinales.
- Algunos vehículos y materiales de defensa.
Requisitos clave de ecodiseño
La Comisión establecerá requisitos específicos mediante actos delegados. Estos pueden incluir:
- Mejora de la durabilidad, reparabilidad y reutilización.
- Aumento del contenido reciclado.
- Restricción de sustancias que dificultan la circularidad (sustancias preocupantes).
- Reducción de la huella de carbono y ambiental.
- Mejora de la eficiencia de recursos y reducción de emisiones.
- Requisitos de información (mínimo: Pasaporte Digital del Producto y sustancias preocupantes).
También se permiten requisitos horizontales (comunes a varios grupos de productos similares).
El Pasaporte Digital del Producto (Digital Product Passport – DPP)
Una de las novedades más importantes. El DPP es una «tarjeta de identidad digital» del producto (componentes y materiales incluidos) que contiene información clave sobre:
- Composición y origen de materiales.
- Instrucciones de reparación, mantenimiento y reciclaje.
- Impacto ambiental y huella de carbono.
- Cumplimiento normativo.
El DPP debe ser accesible mediante código QR u otros medios digitales, actualizado, preciso y completo. Será obligatorio para los productos regulados por actos delegados, empezando por prioridades como baterías (ya con pasaporte específico desde 2027), textiles, calzado, electrónicos, materiales de construcción, neumáticos, etc.

Otras medidas destacadas
- Prohibición de destrucción de productos no vendidos → Empieza con textiles y calzado (grandes empresas desde 2026-2027), con obligación de informar anualmente sobre productos desechados (número, peso y motivos).
- Contratación pública verde → Criterios obligatorios para compras públicas sostenibles.
- Sustancias preocupantes → Mayor control de sustancias que obstaculizan la circularidad.
Implicaciones y calendario aproximado (a enero 2026)
- 2025: Publicación del primer plan de trabajo (working plan) para priorizar grupos de productos.
- 2026-2027: Primeros actos delegados (textiles, calzado, acero, baterías…).
- 2027-2028 → Aplicación más amplia (electrónicos, construcción…).
- 2028 en adelante → Expansión progresiva a más categorías.
El ESPR conecta directamente con el ecodiseño que vimos en el catálogo de 2007 (materiales reciclados, reducción de peso/volumen, energías renovables, multifuncionalidad y fin de ciclo con residuos mínimos). Hoy, 18 años después, la UE lo convierte en obligatorio y masivo para casi todos los productos.
En resumen, el ESPR no es solo una norma ambiental: transforma el diseño, la producción y el consumo en Europa hacia un modelo circular y bajo en carbono. Las empresas que operan en el mercado UE (o exportan a él) deben prepararse ya, especialmente en sectores como textiles, electrónica, construcción y mobiliario urbano.