El Temple: Un pueblo con alma de colonización y futuro compartido
Recientemente, el ayuntamiento, en colaboración con Cruz Roja y Garden Center Ejea, ha enriquecido el espacio público con la instalación de alguna mesa de picnic de hormigón equipadas con juegos integrados: parchís, tres en raya y ajedrez. Estas mesas se convierten en un punto de encuentro ideal para familias, jóvenes y mayores.
También un juego de rayuela para los niños, todo ello dentro del programa de apoyo a la lucha contra la despoblación. Así pues otro nuevo espacio esta vez muy cerca de casa colonizado por Garden Center Ejea.

El Temple hermanado con los pueblos de colonizacion de las Cinco Villas.
El Temple es un encantador pueblo de la comarca de la Hoya de Huesca, perteneciente al municipio de Gurrea de Gállego. Situado a unos 36 km de la capital oscense, se trata de uno de los primeros pueblos de colonización construidos en Aragón durante el siglo XX. Proyectado en 1946 por el Instituto Nacional de Colonización e inaugurado en 1953, su origen responde al plan de repoblamiento y modernización del campo aragonés en la posguerra. Sus calles rectas y ordenadas, sus casas uniformes y su plaza central con la iglesia reflejan la planificación racional típica de estas nuevas poblaciones.

El Temple nació con vocación agrícola y comunitaria. Sus primeros habitantes, colonos procedentes de diversas regiones, llegaron para trabajar las tierras de regadío del canal de Monegros. Hoy cuenta con alrededor de 400-426 habitantes (templinos), que mantienen vivo el orgullo de ser un pueblo joven, dinámico y bien conservado, con una fuerte identidad rural.
Beneficios de un parque público
Un parque público como este aporta mucho más que mobiliario. Mejora significativamente la calidad de vida de los habitantes al:
- Fomentar la convivencia y las relaciones intergeneracionales.
- Promover el juego al aire libre y la actividad física.
- Ofrecer un espacio de ocio accesible y gratuito que reduce el aislamiento social.
- Reforzar el sentimiento de comunidad y el orgullo local.
- Atraer visitantes y dinamizar la vida social del pueblo.
En un mundo cada vez más digital, estas mesas invitan a desconectar, charlar, reír y competir sanamente bajo el cielo de Huesca. Pequeñas intervenciones como esta demuestran que invertir en espacios públicos es invertir en el bienestar colectivo, la salud mental y la cohesión social. El Temple, con su historia de esfuerzo y superación, sigue escribiendo un nuevo capítulo lleno de vida comunitaria.
